Del abandono al cambio

El abandono generalizado también se refleja en las pequeñas cosas. La falta de limpieza y mantenimiento que veníamos padeciendo había llegado a hacer habitual lo que nunca debería serlo: enseres abandonados en los pasillos, elementos sin retirar y, en algunos casos, un deterioro progresivo de espacios comunes. Un ejemplo especialmente significativo era la pérgola situada junto a la piscina, donde el crecimiento de líquenes y musgos había llegado hasta el punto de permitir que aparecieran pequeños árboles y matorrales creciendo sobre ella.

Gracias a la dedicación y supervisión de la nueva Junta, con su presidenta al frente, muchas de estas situaciones están empezando a quedar atrás.

La implantación de los nuevos sistemas de gestión, planificación, seguimiento y supervisión, integrados en la nueva plataforma informáticade los empleados, está haciendo posible una gestión mucho más rigurosa del trabajo.

Poco a poco, y con hechos, estamos recuperando algo tan básico como importante: una Comunidad más limpia, ordenada y cuidada…

(Aquí tenéis el antes y después de la pérgola y el mueble retirado que permanecía en abandono)