Las normas de la comunidad llevan años estableciendo que no se pueden llevar bebidas a la zona de piscinapara facilitar el mantenimiento del césped y evitar la proliferación de insectos atraídos por las bebidas azucaradas.
Sin embargo, el servicio de bar vende bebidas en vasos de plástico que se consumen en césped y en tumbonas del solárium…🤦🏻♂️
Tampoco hay que olvidar que la actual Junta lleva más de un año anunciando en su revista-panfleto un supuesto acuerdo con el BAR «muy beneficioso»para la comunidad, pero… del que nadie conoce su contenido, ni condiciones, ni contraprestaciones. Como todo se gestiona con la opacidad habitual, solo queda especular.
Y ya que la actividad del bar genera residuos —porque los incívicos, por desgracia, existen—, lo mínimo sería que, al cierre de la jornada, su personal realizara una ronda para recoger la basura derivada de su propio servicio, especialmente con especial atención de viernes tarde a domingo, cuando nuestro de limpieza los fines de semana…no trabaja.🤢.(magnífica la organización de los turnos, de nuevo, por nuestros responsables 😣)
Al final, el problema no son los desperdicios o basura, lo es la falta de previsión, de gestión y planificación causante de muchos de los problemas.
La buena noticia es que este déficit de organización tiene solución. La nueva candidatura del equipo de Charo ya contempla medidas para ordenar estos servicios, exigir responsabilidades y mejorar los lamentables niveles de limpieza que sufrimos actualmente. Porque gestionar una comunidad consiste en resolver problemas, no en maquillarlos en una revista capciosa (Adjuntamos imágenes)


