Escándalo en la bajada al Parking: Responsabilidades y un silencio absoluto sobre los trasteros

La situación de los trasteros en la bajada al parking ha dejado de ser un problema administrativo para convertirse en un absoluto despropósito. La falta de transparencia, la negligencia y la aparente dejadez de funciones por parte de los implicados han dejado a los propietarios en una situación de total indefensión.
​Es hora de repartir responsabilidades de un conflicto donde, hasta ahora, solo pierden los vecinos.
​El origen de gran parte de este embrollo se debe la no solicitud de una licencia de obra mayor. Al saltarse este paso obligatorio una administración, no solo se ha actuado al margen de la normativa municipal, sino que se ha puesto en jaque la seguridad jurídica de todo el proyecto.
​La gestión del expresidente anterior, en este asunto roza la irresponsabilidad máxima. El Ayuntamiento ha enviado reiterados escritos exigiendo aclaraciones y documentación, y la respuesta fue el silencio absoluto y » dejarlo morir».
Ignorar los requerimientos de la administración local no hace que el problema desaparezca; al contrario, abre la puerta a sanciones económicas graves, a la paralización forzosa de cualquier uso de la zona y, en el peor de los casos, a una orden de demolición de lo construido. La callada por respuesta es una bomba de relojería para la comunidad.
​De un profesional se espera diligencia, transparencia y soluciones. Sin embargo, la actuación de la actual administración se ha caracterizado por todo lo contrario: ocultar información crucial a los propietarios. Los vecinos tienen derecho a saber qué ocurre con sus propiedades y con su dinero.
​Por último, el papel de la actual Junta , resulta inadmisible. A día de hoy, han mantenido a los propietarios completamente a oscuras, sin informar lo más mínimo sobre el estado real de la situación. La falta de comunicación no solo genera desconfianza, sino que impide que los afectados puedan tomar medidas legales o vecinales para defender sus intereses antes de que sea demasiado tarde.
Los propietarios exigen respuestas porque ​hacer las cosas mal, ignorar a las autoridades, ocultar datos y mantener la desinformación es la receta perfecta para el desastre. Los propietarios de las plazas y trasteros no pueden seguir pagando las consecuencias de la incompetencia ajena.
​Es hora asumir responsabilidades y que dejen de pasarse la pelota, y den, de una vez por todas, las explicaciones y soluciones que la comunidad se merece. ¡¡¡ YA BASTA DE SILENCIOS !!!!