Metáfora «Serpientes en el jardín» en el noticiero News de Santa Clara

 Una comunidad no se deteriora solo por la falta de recursos y la perdida de su patrimonio, sino por la dejadez de quien debe impulsarla.

Cuando la presidencia se comporta como un caracol, oculto bajo su concha, no avanza ni decide: simplemente se arrastra, dejando tras de sí un rastro de problemas sin resolver. Lo más grave no es la inacción, sino que quien exige movimiento sea señalado como conflictivo. No, no son serpientes, son vecinos que observan cómo el patrimonio común se degrada mientras la presidencia se desliza, lenta y silenciosa, hacia ningún sitio.

Hagamos una reflexión de que presidencia queremos, si la que medra y nos enfrenta, la que se desliza y se oculta o una nueva sin ataduras ni complejos, que trabaje por el bien común.